Winter is coming

Resulta paradójico que, ahora que la primavera acaba de empezar, estrenen la segunda temporada de Juego de Tronos. Por si eso fuera poco, también empieza el invierno para mis semillas de secuoya (Sí, así hilo yo los temas, es lo que uno aprende viendo el telediario con Matías Prats. Lo siento por si alguien había entrado por la obra de George R.R. Martin :p).

Intentando replicar el mini-invernadero que compré en California, pero con más semillas, he montado lo que se ve en la foto. Una botella de coca-cola como maceta, una tapa de un bote para la base, y film transparente para que no se escape el calorcito.

Se supone que ahora las semillas tienen que estar como un mesecito en la nevera, a la espera de tiempos más cálidos. Aunque veis muchas en la foto, se supone que un porcentaje muy pequeño germinan, así que será cuestión de suerte que de ahí salga algo. Pero primero, dejemos pasar el invierno.

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Awesome Planet

Como ya he dado la lata en otras entradas sobre lo bien que están las series y los documentales de la BBC, esta vez voy a ser rápido y a despachar unos cuantos documentales al mismo tiempo.

Si os gustan los documentales de animales y naturaleza, no os podéis perder Planet Earth, Life y Frozen Planet. Con un presupuesto mayor que la mayoría de las series y grabadas totalmente en alta definición, creo que estas series tienen las imágenes más increíbles que he visto, ¡y sin efectos especiales!. Muy recomendable verlas en pantalla grande y alta calidad.

Menos bonita, pero más impactante, es Human Planet. La serie muestra cómo viven diferentes grupos de seres humanos a lo largo del planeta, y la primera escena del primer capítulo nos enseña como se ganan la vida unos percebeiros de Galicia. Pero si os creéis que todo van a ser cosas más o menos conocidas, os equivocáis. Hay gente que vive en casas en los árboles a veinte metros del suelo, otra que pesca con ayuda de delfines, mujeres que amamantan monos o gacelas, hombres que se sumergen a veinte metros de profundidad durante cinco minutos para pescar, otros que roban carne a leones para poder comer, y mucho más. Éste es el trailer:

Eso sí, al final todos estos documentales tienen la misma moraleja, y es que muchas de las cosas que enseñan quizá no se puedan ver en un futuro próximo. Pero también muestran que el ser humano puede conseguir todo lo que se propone, así que aún hay esperanza 🙂

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Ginmopolitan

Este pasado fin de semana un amigo me echó la bronca por no haber puesto nada en el blog sobre cócteles. Siguiendo su sabio consejo, y aprovechando que ya tenía una receta escrita, voy a contaros cómo estrené la coctelera que hace poco me regalaron mis amigos. Me temo que alguno ya conocéis la receta, así que en ese caso podéis jugar a encontrar las diferencias :p

La primera duda que le asalta a uno cuando le regalan una cóctelera es: “¿Con qué cóctel la estreno?”. Puede parecer una pregunta sencilla, pero no lo es. De la elección dependerá qué ingredientes compres, que no serán baratos y además darán para hacer ése mismo cóctel muuuchas veces, así que ya puede estar bueno. Sin embargo, gracias a Sexo en Nueva York y su revival por culpa del canal divinity (que es como teledeporte, pero para chicas), catsandroids empezó a hacer lobby para que preparase un cosmopolitan, así que parecía que la eleción ya estaba hecha.

Con el objetivo claro, ya sólo faltaba comprar los ingredientes, aunque como no me apetecía tener una botella de vodka muerta de risa, decidí sustituirlo con la ginebra que tenía en casa. No sé si Carrie Bradshaw lo aprobaría, pero leí por ahí que también estaba bueno. Acababa de nacer el nuevo cóctel de moda:

¡¡El Ginmopolitan!!

Ingredientes para dos personas:
– 2 partes (90 ml) de ginebra.
– 1 parte (45 ml) de triple seco.
– 3 partes (135 ml) de zumo de arándanos.
– Zumo de 1 lima.
– Cáscara de naranja mandarina para decorar.

La cáscara de mandarina dio su guerra, intentando llenarme de ácido. El caso es que daba bastante sabor y, por supuesto, un toque de elegancia.

Con los ingredientes listos, había que preparar los utensilios adecuados:
– Coctelera.
– Vasos de cóctel.
– Vaso medidor, que puede parecer una tontería, pero es muy útil.
– Acanalador de cítricos, para cortar la cáscara de la mandarina. También puede parecer una tontería, y en este caso, lo es. Pero lo regalaban con la ginebra, y aquí se aprovecha todo.

Con todo a punto, ya sólo quedaba preparar el cóctel propiamente dicho. Para esto, se ponen todos los ingredientes en la coctelera, se añade el hielo y se agita fuerte hasta que se empieza cubrir de gotitas de agua por condensación. Entonces se cuela la mezcla en los vasos y se decora con la cáscara de mandarina.

¡Y a disfrutar!

Y recordad, fregandolosplatos recomienda un consumo responsable, especialmente si no tenéis lavavajillas y luego tenéis que fregar vosotros los cacharros 😉

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Playing with Google

Ayer un amigo me avisó de que se podía comprar Endomondo Pro para Android por sólo 50 céntimos. Pensé que por ese precio bien podía comprarlo y disfrutar de las ventajas de la versión de pago del programa, como ver más detalles de las prácticas o utilizar el modo “véncete a tí mismo”. Ya veremos si amortizo esos 50 céntimos o no, pero mientras lo compraba me llamaron mucho la atención un par de cosas.

La primera, que Android Market había pasado a llamarse Google Play. La idea, según he visto, es que las aplicaciones para android se vendan en una tienda centralizada de Google, que también tendrá música, películas, libros, etc. La página desde España aún no tiene nada de eso, pero parece que en EEUU la cosa ya está en marcha.

Lo segundo que me llamó la atención fue el método de pago. Sólo había comprado una vez alguna aplicación, y entonces el proceso de compra no me gustó nada. Consistía en poner todos los datos de tu tarjeta de crédito, con el coñazo y la falta de seguridad que eso supone. Parece que ahora la cosa ha cambiado y en lugar de eso, cargan el importe en tu factura de teléfono. Un gran avance, ya que el método es mucho más limpio y fácil para el consumidor, y además permite al operador sacar tajada, con lo que dejará de ver las tiendas de aplicaciones como una competencia para sus propios servicios. Esto es así al menos con Vodafone, porque según me cuenta un amigo mío que tiene Movistar, a él se siguen pidiendo la tarjeta de crédito.

Ahora sólo espero que Vodafone me cobre correctamente esta aplicación, pero lo bueno es que en cuanto se realiza la compra, te envían un email muy clarito con la factura. Espero que no lo tenga que usar para ninguna reclamación :S


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Assemble!!

Superhéroes. Explosiones. Dioses nórdicos. Scarlett Johansson. Explosiones. Naves espaciales. Cobie Smulders. Más explosiones. Monstruos-robot destruyendo Nueva York. Una misión: salvar el mundo sin cargárselo en el proceso.

Creo que te quitan el carnet de friki si no vas a verla.

Señores de Marvel, se han ganado mi dinero.

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Crematorio

No me suelen gustar las series españolas. Me aburren sus episodios kilométricos, los personajes y tramas de relleno, y esos diálogos en los que parece que hay que soltar un chascarrilo cada par de minutos.

Crematorio no tiene nada de eso, y la verdad es que es una cosa que choca cuando empiezas a verla. Contando lo que tiene que contar y como lo tiene que contar, al principio uno se pregunta si no estará viendo una serie de la BBC o la HBO. Pero la historia, situada en una ciudad ficticia del levante español, no deja lugar a dudas: constructores sin escrúpulos, mafias, y políticos corruptos forman una trama 100% ibérica, tan realista que asusta.

Así que os animo a verla a todos los que, como yo, receláis de cualquier producción patria. Lo mismo os lleváis una grata sorpresa. Os dejo con el opening, a ver qué os parece:

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Marte y más Marte

Con lo que me gustó Marte Rojo, enseguida me puse a leer sus continuaciones, y la verdad es que si tuviera que decir en pocas palabras qué me han parecido, podría resumirlo con esta frase: una de cal y otra de arena. Desafortunadamente para vosotros, esto no es twitter, así que me voy a enrollar un poco más (pero no mucho, ¡no huyáis tan rápido!).

Marte Verde es más o menos como su predecesor, un libro con muchos conceptos de ciencia ficción muy bien desarrollados y una trama con sorpresas y momentos de gran tensión. Sin embargo, Marte Azul, el libro que cierra la triología, me ha decepcionado un poco porque presenta un bajón literario importante. Por un lado, me ha parecido que esta vez los personajes no eran puestos contra las cuerdas como en volúmenes anteriores, lo que le resta bastante emoción a la lectura. Y por si esto fuera poco, en este caso no hay una trama principal clara o una convergencia de acontecimientos como en los anteriores volúmenes, con lo que la sensación que me ha dejado el libro es que es más bien como un epílogo gigante.

Dicho esto, también tengo decir que no me arrepiento en absoluto de haberme leído toda la triología. El autor, Kim Stanley Robinson, se atreve con todo e imagina cómo podrían ser la tecnología, medicina, política o economía del futuro, y aún me tiene dándole vueltas a un montón de cosas que nunca se me habrían ocurrido. Un must read si os gusta la ciencia ficción.

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