Focas y Dinosaurios

Dejamos el lago Mývatn y nos dirigimos a una zona menos turística, la península de Vatnsnes, famosa por su colonia de focas y la formación geológica Hvítserkur. Para pasar la noche elegimos el albergue de Ósar, del que hablaban muy bien en la guía que teníamos y además era el que tenía mejor valoración en la web de albergues islandeses, así que teníamos muchas ganas de verlo. Pero primero teníamos que llegar.

Como siempre que uno se desvía de las rutas más transitadas en Islandia, el asfalto desapareció para dar paso a un camino de tierra, que además estaba en bastante mal estado, con un montón de baches llenos de agua por las lluvias de los últimos días. No me quedó muy claro si los carteles que prohibían conducir a más de 70 ó 80 km/h iban en serio o se trataban de una muestra de humor islandés, pero no creo que pasásemos de los 50 km/h en ningún momento. Tras un buen rato de pegar botes en el coche, que acabó bien rebozado de barro, llegamos por fin al albergue. Ahí vimos que no éramos lo únicos que habían decorado su vehículo, ¡al menos en el nuestro se podía leer la matrícula!

El albergue nos decepcionó mucho, muy destartalado, sin encanto, y lo que es más importante, sin calefacción ni interneeeet. Un radiador eléctrico era lo único que había para calentar la habitación, y lo tuvimos que encender nosotros al llegar. No sé en qué estarían pensando los que le habían dado una puntuación tan alta, pero de poco servía lamentarse, lo mejor era irse a dormir para coger fuerzas para el día siguiente.

Cuando nos levantamos, vimos que el cielo estaba muy nublado y que parecía que se iba a poner a llover en cualquier momento, pero no nos desanimamos y fuimos andando hasta la playa que había enfrente del albergue.

focas1

Se suponía que en los bancos de arena que se veían desde la playa había una colonia de focas, pero estaban bastante lejos y sólo veíamos una especie de troncos. Unos troncos un poco raros, es verdad, porque tenían todos una forma muy parecía. Así que hicimos zoom con la cámara… ¡y esto es lo que vimos!

focas2

Vaya, sí que había focas. Una pena que estuviesen tan lejos. Seguimos andando hacia Hvítserkur, que estaba a menos de un kilómetro, cuando empezamos a sentirnos observados. Resulta que teníamos dos perseguidoras:

focas3

Focas acosadoras, eso ya estaba mejor. Ahora sólo faltaba ver de cerca Hvítserkur. Ese nombre, que significa camisa blanca, se debe a la gran cantidad de deposiciones que las aves marinas dejan encima esta curiosa formación geológica que para algunos tiene forma de rinoceronte, para otros de dinosaurio… ¿a vosotros qué os parece?

Hvítserkur

A mí me pareció impresionante, aunque teniendo en cuenta lo que nos costó llegar, no sabría decir si vale la pena desviarse hasta Ósar para ver esta zona. Ahora tocaba conducir hasta otra península, la de Snæfellsnes, sobre la que os contaré en la última (sí, ¡por fin!) entrada sobre nuestro viaje a Islandia.

Publicado originalmente en https://fregandolosplatos.wordpress.com/ bajo licencia CC BY-NC-SA 3.0

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3 pensamientos en “Focas y Dinosaurios

  1. Pingback: Snæfellsnes | fregando los platos

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