A dream of spring

Tras algo más de un mes en el frigo, ya es hora de que mis semillas salgan al exterior. Según las instrucciones, hay que dejarlas en un sitio luminoso pero en el que el sol no dé directamente. El cambio de ambiente debería hacerles creer que el invierno ha pasado y es hora de germinar, lo que suele llevar entre 1 y 2 meses. ¿Lo hará alguna? ¡Lo veremos en próximas entregas!

Publicado originalmente en https://fregandolosplatos.wordpress.com/ bajo licencia CC BY-NC-SA 3.0

Winter is coming

Resulta paradójico que, ahora que la primavera acaba de empezar, estrenen la segunda temporada de Juego de Tronos. Por si eso fuera poco, también empieza el invierno para mis semillas de secuoya (Sí, así hilo yo los temas, es lo que uno aprende viendo el telediario con Matías Prats. Lo siento por si alguien había entrado por la obra de George R.R. Martin :p).

Intentando replicar el mini-invernadero que compré en California, pero con más semillas, he montado lo que se ve en la foto. Una botella de coca-cola como maceta, una tapa de un bote para la base, y film transparente para que no se escape el calorcito.

Se supone que ahora las semillas tienen que estar como un mesecito en la nevera, a la espera de tiempos más cálidos. Aunque veis muchas en la foto, se supone que un porcentaje muy pequeño germinan, así que será cuestión de suerte que de ahí salga algo. Pero primero, dejemos pasar el invierno.

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Ewoks not included

Hace poco estuve en la soleada Californa y creo que lo que más me gustó fueron los bosques de secuoyas. Pasear entre estos árboles gigantes tiene un encanto especial que no captan las fotos que hicimos por ahí. Y claro, cuando después de esto me encontré con una tienda en la que vendían un kit para plantar tu propia secuoya, no me pude resistir.

Sí, sé lo que estáis pensando: ¿Eso de ir de un país a otro con semillas de especies exóticas no es ilegal? Pues sí, pero antes de ir corriendo a denunciarme, sabed que se pueden comprar secuoyas en invernaderos en España y que en la La Granja de San Ildefonso hay unos cuantos ejemplares, así que no será para tanto :p

El caso es que como tenía a tanta gente a la que llevar recuerdos y ya había comprado cosas para mí, decidí que el kit de la secuoya era un regalo perfecto. Total, teniendo en cuenta que nunca me he encargado de una planta, seguramente tuviese más probabilidades de verla crecer si otro cuidaba de ella. Pero claro, cuando ví cómo empezaba salir un pequeño brote que con el tiempo y suerte se puede convertir en el árbol más grande del mundo, decidí que tenía que hacerme con otro.

Mi primera opción era conseguir un kit igual que el que compré, que supuestamente está 100% garantizado que germina. El kit consiste en un vaso-invernadero con tierra, fertilizante y 7-8 semillas de secuoya. Se puede encontrar en varias tiendas por internet, como ésta. Eso sí, no hay que hacerse ilusiones: Ewoks no incluídos 😦

Las instrucciones son sencillas: se riega la tierra y se mete el vaso en el frigorífico unas tres semanas. Despúes lo sacas y lo pones en un sitio calentito y luminoso, pero sin luz directa. Las semillas piensan que la primavera empieza y alguna de ellas empieza a germinar.

Sin embargo, me dí cuenta de que en amazon.co.uk se podían comprar semillas de secuoya sueltas y muuucho más baratas que el kit. Como el resto del kit parecía fácil de hacer, encargué unas cuantas, y ahora que el invierno se está acabando es el momento de empezar a plantarlas.

¿Conseguiré que alguna crezca? ¡Lo sabréis en futuras entregas!

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Timelapse de Siete Picos

Como Julián supo adivinar, el regalo que os enseñé ayer era un disparador para una cámara de fotos. En este caso, además, un disparador remoto (que no inalámbrico) programable o intervalómetro.

Este cacharro es básicamente un mando a distancia para cámaras de fotos, que además permite programar el número de disparos que se quieren hacer y el intervalo entre disparo y disparo. Se utiliza por ejemplo para hacer timelapses, vídeos donde parece que el tiempo se acelera ya que se hacen reproduciendo fotos a una velocidad mucho mayor que a la que fueron tomadas.

Para estrenarlo, nada mejor que un paisaje bonito y un cielo con nubes. Siete Picos a la izquierda, La Bola del Mundo a la derecha y Cercedilla descansando entre las montañas. Si queréis verlo en alta definición, cosa que recomiendo porque gana mucho, tenéis que hacerlo directamente en Vimeo.

Siete Picos from fregandolosplatos on Vimeo.

¿Qué os parece? Estoy bastante contento, aunque la cosa habría mejorado si lo hubiese hecho al tardecer o si el viento no hubiera movido un par de veces la cámara. Por cierto, para juntar las fotos seguí este tutorial, y la verdad es que me sorprendió lo fácil que es. Si alguno os animáis a hacer un timelapse os recomiendo hacerlo así también.

Publicado originalmente en https://fregandolosplatos.wordpress.com/ bajo licencia CC BY-NC-SA 3.0